Invocando poderes que desconozco,
me encuentro pintada en el verde, a orillas del río,
mis piernas entreabiertas reciben el calor de la Tierra
mientras el sol incendiando mis ojos anuncia el ocaso.
Los juncos mareados danzan entre aguas;
un perro lejano se acerca, me habla
Arriba,
un gris casi etéreo disuelve los claros,
provoca disturbios en mis sensaciones,
escucho silencios,
conteplo las sombras que desaparecen
para fusionarse en un negro noche,
y sabias miradas que aún no me explico,
guían mi atención en el campo oscuro de las percepciones.



C e X i L i A
G r e e n